Vieja historia ya caracterizada...
Esta es una historia como muchas, en las que caracterizar al ratón con cara de búho como personaje principal, es una obligación narrativa. Situados en la vieja y legendaria china, no caben dudas, de que la narración se remonta a épocas de nobles samuráis e inicios de la comida rápida. En cuanto a contexto global, el típico período de transición luego de una devastadora guerra entre los del norte y los del sudeste. Los líderes, los de siempre. El estado anímico de la población, el de esperar en este tipo de situación. El final, el predecible y poco esperado.
Cuentan que en el antiguo imperio anteriormente presentado, una tarde de algún perdido día de abril, el raro personaje descripto fue sometido por numerosos activistas de la población caracterizada. Ante no poder clasificar tan extraño ente biológico, se presentó el tan temible y predecible final (del cuál anteriormente hicimos mención), propio de un contexto irracional de enfrentamientos bélicos, ya explayados.
La introducción, la esperada. El desenlace, abrumador. El final, el fin; o por lo menos para este extraño ser.
Cuentan que en el antiguo imperio anteriormente presentado, una tarde de algún perdido día de abril, el raro personaje descripto fue sometido por numerosos activistas de la población caracterizada. Ante no poder clasificar tan extraño ente biológico, se presentó el tan temible y predecible final (del cuál anteriormente hicimos mención), propio de un contexto irracional de enfrentamientos bélicos, ya explayados.
La introducción, la esperada. El desenlace, abrumador. El final, el fin; o por lo menos para este extraño ser.