Escondidas...
Este popular juego de barrio, según estudios científicos del renombrado instituto misionero “High Yerba School”, a sufrido un giro radical en su forma de llevarlo a la práctica. El comité encargado de conjeturar el análisis estuvo compuesto por renombrados ilustres del juego, tales como: Juan “Detecta-Amigos” Luzzi, Martín “Te di la cana” Yabran, Estefanía “Raje” Fujimori y un joven experimentado del cual nunca se supo su paradero.
Las publicaciones presentadas a modo de divulgación científica fueron innumerables en esta investigación. Considerando el compromiso inherente a cada jugador que haya ejercido algún rol dentro del juego, creo conveniente dar difusión de algunas de las reglas de oro que fueron modificadas:
Las publicaciones presentadas a modo de divulgación científica fueron innumerables en esta investigación. Considerando el compromiso inherente a cada jugador que haya ejercido algún rol dentro del juego, creo conveniente dar difusión de algunas de las reglas de oro que fueron modificadas:
- Las personas con exceso de kilos o altura reducida, tendrán posibilidad de anular áreas geográficas del juego, argumentando la existencia de rampas, escaleras, balcones y demás obstáculos que produzcan una desventaja competitiva con respecto al resto de los participantes.
- En caso de que el responsable del conteo realice, lo que en la jerga se denomina “Una Espiadita”, será sometido bajo la pena máxima de “Un Puentecito Chino”. Esto se presenta como castigo ejemplar a fin de mantener las buenas costumbres del juego. Para más información acerca de los alcances de la sanción, consultar anexo “Puentecito Chino. Ética y moral en su aplicación”.
- Según el comité, en caso de que el juego sea mixto y se pueda evidenciar una mala intencionalidad por parte de algún masculino escondido con la hermana de otro masculino, se recurrirá a la aplicación de la pena “Puentecito Chino”. Pudiendo admitir la variante “Con Patadas” ó “Galloso”.
- El conteo (momento en el que los participantes se esconden) se deberá realizar utilizando la palabra “otorrinolaringología”. La sintaxis adoptada responde al siguiente modelo: [número] otorrinolaringología. Ejemplo: 1 otorrinolaringología, 2 otorrinolaringología.
- El “pido gancho, el que me toca es un chancho” podrá ser utilizado por personas menores a 9 años de edad, en caso de emergencia. Como caso de emergencia se autorizan las siguientes situaciones: necesidad extrema de orinar (debe ser comprobable), deshidratación avanzada o llamado a tomar la leche por parte de la madre.